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septiembre 13, 2009

Distinguido y enigmático:

Hoy apareciste entre las primeras horas frías de un sábado de septiembre. ¿Sabés qué?, septiembre en Buenos Aires no es solo flores y días de campo, sino también el resplandor del invierno sobre el matiz de la ausente primavera por venir.
Hoy te vi, distinguido y enigmático entre juegos de insomnio. Primero… intriga. Después afinidad e interés. Y al final… Al final intriga de nuevo, que potencia el interés, que aspira a más afinidad.
Hoy saliste a la luz cuando las horas chocaban fuerte con el viento sur en mi ventana. Hoy… te asomaste antes de mi escape a ver las grandes estrellas blancas y la luna detrás de los pinos. Huí quince minutos sola con mi alma a sentir. Dejé mi cuerpo y mis pesares en el mismo rincón donde me pediste que te obsequie las palabras que descendieran hasta mí, al volar tu nombre al volver a casa.
Tirada en mi cama te escribo, el reloj marca ya las cuatro. Quiero confesarte que no puedo dormir sin escribir la despedida que descansó en suspenso.

Adiós.

agosto 30, 2009

Él la buscaba dando vueltas en la cama y en las noches no podía dormir. Mientras tanto ella escribía poesías con las cosas que tenía que dejar de sentir.
Él no aguantaba respirar pensando en ella porque no se lo podía decir. Y ella soñaba con que la mire a los ojos y le diga que iba a hacerla feliz.

Ellos no saben que el Sol siempre resplandece aunque lo hayan disfrazado de gris.

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agosto 25, 2009

Intérpretes

Soy intérprete del mundo en mi cabeza. Más dejo fluír, más libre soy. Siento y menos pienso, cuanto más me quedo en silencio. Fuera de órbita y sin más tiempo que el que marcan las agujas de mi Sol. Sin menos espacio que de mis pies al cielo y de mis manos a alcanzar la perfección.
Conflictuados; marchan solos con el eco de su espíritu, todos vestidos de traje hacia una misma dirección. Y nosotros, a contramano del sistema, sociedad, las noches en vela soñando una telenovela que no se animan a vivir. Ellos no se animan a vivir.
Y yo... libre del bien y el mal y aflicciones, libre del amor-odio y posesiones, libre de todo menos de mí. Y nosotros, mil veces perdidos y encontrados, somos vícitmas de un impulso salvaje en la ciudad de un mundo privado

agosto 09, 2009

¡Feliz día del niño!!

Me encantaría decir que lo siento como si fuese ayer. Se distancia, más mi corazón se rehusa a lo que no veo con claridad y así lo siento cada día menos. Mientras tanto, dejo atrás recuerdos que hicieron de mí todo lo que llegué a ser.
Anyway, hay cosas que nunca se olvidan. Quizás sea por eso que existen rasgos que nunca podríamos cambiar. Cuando crecemos, olvidamos; cuando olvidamos, algo cambia. Fijémonos qué estamos olvidando porque puede que no lo recuperemos... Aunque olvidemos ciertas cosas, siempre van a ser nuestra historia. La historia de cada uno es tan propia como la identidad, el color de ojos y el pelo, la voz, la sangre que corre por nuestras venas.
Hoy solo me arrepiento de haber olvidado algunas cosas buenas que pueden contármelas pero ya no puedo sentirlas entre las paredes de mi cuerpo sino como la historia que una vez protagonicé... y que es mía. Tal vez fue necesario, como también olvidé hechos que hoy me hubiesen devastado y, tengo grabadas pequeñeces que me enseñaron a amar y reír. Un abrazo del abuelo, en la Ford, antes de entrar al jardín; salir a robar flores de los vecinos con la abu; los mates de la tía todas las mañanas, en ojotas con medias; la sala de ensayo del tío, que me hizo crecer con la música. El tío abuelo nano, el carting que nos hizo a mi hermano y a mí, los chocolatines, las limonadas; mi puestito de flores en la vereda; y mi mamá...
Mi nombre significa "de la miel" o "la que tiene la dulzura", pero si hay algo dulce en mi vida es mi mamá y todo lo que ella le dio a mi infancia. Siempre tuvo un abrazo para mí y esas palabras dulces que solo pueden salir de ella, que las volcaba en el papel tan sutilmente... yo apenas si podía sostener un lápiz y la imitaba con líneas ondeadas en mis cuadernos.
Sé que son cosas que quedaron atrás pero espero nunca olvidarlas. Voy a guardar siempre un pedacito de mi niñez que, si bien estuvo lejísimos de ser perfecta, jamás le faltó afecto y alegría.
Si te hacen sonreír como a mí, te dedico las cuatro palabras del título.

julio 30, 2009

I'm your gun

Uno, dos y mil pasos atrás; mantené distancia. Andate, no quiero, te quiero, no vuelvas, perdí el control, corré, quedate... Y no juegues con fuego, no juegues conmigo. Voy a contar hasta diez, cargada de histeria adolescente. Tu voz como balas, tu abrazo el gatillo. Puedo acabar con tus miedos y lastimarte también. Puedo estallar tu cabeza y podemos ser el aire: sin pensar y juntos, dondequiera que vayamos, libres y juntos. Cuidame... Y cuidate de mí.
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{You won't say it now, but in your heart it's loud}

julio 22, 2009

Tontos melodramáticos

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Y si no finjo es que me importa, y si me importa es que te quiero, y si te quiero no te miento... no tiro más de mí al vacío. Hoy las horas pasan más rápido entre risas y melodramas, con vos.

(Eso te pasa por hacerme escribir a las 3 de la mañana. Te extraño!¡!¡!)

julio 14, 2009

Desde mi cama

¿Y qué si fuese más simple? Mirar al cielo como mi única esperanza. Y si ésta gota de sangre valiese apenas unas lágrimas, entonces, con tiempo me alcanzarían. Alto, las nubes grises de Julio son gotas. Gotas de una lluvia que arrasa con el loco recuerdo de una mente enferma, pero más simple y sutil que otras tantas... Memorias. Rendirme; nostalgia; de cuando en cuando una flor y un pañuelo blanco en caída libre.
¿Y qué si no resulta fácil? No así. No a mí, insignificante, amando tanto el arte y tan limitada a llervarlo dentro. Amando tanto... la vida.

julio 12, 2009

Tiempo

Vivís insomnios
Sueños eternos
Sentís la histeria
Hoy el frío quema
Más rápido en tu cabeza
Agujas giran 360
Las horas no dan certezas
Los días que no regresan
No estás en vos
No estás en vos
Aferrate
Que no decida en tu lugar
Una vez más
Cuando algo tengas que olvidar
Soñás insomnios
Vida eterna
Sentís el frío
Hoy la histeria quema

Más rápido en tu cabeza
Agujas giran 360
Las horas no dan certezas
Los días que no regresan
No estás...

Aferrate
Que no decida en tu lugar
Una vez más
Cuando algo tengas que olvidar

Aferrate

junio 30, 2009

21:15

En la ventana de mi cuarto me asomo. Brisa tibia y flores de invierno en una eterna noche sin luna. Es mi barrio... el de siempre pero... no hay calles, ni autos, ni cables que interrumpan lo armónico del cielo, no hay carteles ni postes de luz. Nadie pasa caminando, en bicicleta o en skate. Nadie va y nadie viene excepto él, iluminando a cada paso. Resplandece donde siempre habrá noche. Su luz y tres notas de una guitarra que suena sola enloquecen, invaden mi mente. Entonces... el teléfono y... simplemente despierto.

mayo 28, 2009

Amigo


Frente a mi absurda sonrisa está quien me hace real. Y pintamos el otoño a nuestra idea, nos reímos del viento, la luz que nos libera y las nubes son hermosas inhibiendo ese universo de mentirle a la verdad. Abrazarte, empujarte, risas, mirarte y escapar de tus ojos. Acostados en el pasto, sin más que dos o tres problemas sumidos en la indiferencia de sentirnos así, así como las hojas desteñidas... Cayendo, listos y libres.
Felices.
&

mayo 06, 2009

Oasis, 3-5-09

El domingo sería un día normal, hasta que me llamó Franco. Entonces íbamos a escuchar desde afuera. Al menos era esa la idea. Sobreentendido que no teníamos entradas, pero tampoco suficiente plata para comprar de reventa. Salimos a las 5. Oasis ya se sentía en el aire como aquel 10 de Marzo del 2006.
El tren, el 28 y, finalmente, Estadio River Plate.



“Escuchar desde afuera”, sí, es fácil decirlo cuando no estás ahí. En la fila, esquivamos todos los controles hasta la entrada, y ahí empezaron nuestros intentos fallidos. Pensábamos cuántas rejas teníamos que saltar para llegar a verlos y, si acaso así no era posible, ¿a cuántos de seguridad había que dispararles? No, no se podía ser muy coherente.

Llamé a Fabi, el novio de mi mamá. Tiene, pf… muchos, muchos contactos. Me dijo que tire un par de nombres de gente que organizaba a alguien de seguridad e inventemos un robo. El de prevención nos dijo que sólo podía tenerlo en cuenta si presentábamos la denuncia, entonces fuimos a buscar un patrullero: Lo que suponía pasar fue que bajamos del colectivo, por Libertador, vino un flaco con buzo blanco y una visera celeste, o azul, ¡Y nos robó las entradas, la plata..! El policía pregunta “Pero qué… ¡¿se las arrebató?!”, y nosotros, que casi estallamos de risa, agregamos una navaja a la historia. Nos terminó mandando a la comisaría 51, que quedaba a unas 15 cuadras.
Ya era tarde, no podíamos caminar hasta allá, no podíamos pagar un taxi por si de última conseguíamos pasar con la poca plata que teníamos. Entonces, nos metimos mucho en el personaje y le pedimos a un taxista que por favor nos lleve porque no nos quedaba tiempo, porque "nos robaron todo" y sólo queríamos una cosa: Oasis. Aprovecho para mandarle un saludo muy especial al taxista y un calmante porque justo chocamos en un semáforo y se puso muy nervioso, pero bueno, un capo.
En la comisaría nos dijeron que el lugar exacto donde nos robaron no pertenecía a su jurisdicción y teníamos que ir a otra comisaría, que quedaba para el lado opuesto. Já. Ahora sí que ya era tarde.
De golpe, perdí esa esperanza de entrar y se me borró la sonrisa. Caminando de regreso al estadio, pensaba en lo que me estaba por perder. Nada más que la banda que escucho desde que iba a segundo grado y que junto con un par más marcó mi adolescencia, definió mi personalidad, mis ideas, mi vida. La primera banda grande que fui a ver, la que me cambia el estado de ánimo y de la que nunca podría cansarme. No podíamos tirar la toalla, pero tampoco podíamos saltar las rejas.
Volví a llamar a Fabi y me dijo que vaya a la entrada de Prensa, que pregunte por una de las organizadoras amiga suya y le hable de parte de él. La mina estaba dentro del estadio con el handy desconectado y no atendía el celular. Horas fueron, esperando… Mientras tanto, Fabi se contactó con uno de los fotógrafos que estaba dentro. Él busco a la mina.
Fran esperando en la vereda, yo en Prensa y suena mi celular: Fabi. ¿Y? Que vaya a la boletería de Figueroa Alcorta… “Te dejó dos entradas en un sobre”, dijo. Bien… apenas cerré las comillas, cayó una lágrima en el teclado. Culpo a Don’t Look Back in Anger, por estar sonando de fondo justo en este momento. Euforia. Corrí fuera de prensa a avisarle a Fran. No me dí cuenta de que no me iban a volver a dejar entrar, y no me dí cuenta de que la boletería de Figueroa Alcorta era la misma que la entrada de Prensa. Era la boletería de Prensa. Empezaba a sonar Fuckin’ in the Bushes desde adentro. Corrimos hasta la esquina, gritando, girando y gritando de nuevo.
Entonces caí… Emm… no, hay que volver donde estábamos. Entré corriendo, el de seguridad no me quería dejar pasar, pero entré. Entré y me faltaba el aire para explicarle a la de la boletería qué carajo quería. “Nos dejaron… entradas… Melina y Franco… nos dejaron acá… un sobre… dos entradas…”, abrió el sobre con nuestros nombres ¡y me dio lo que nos pertenecía! Nuestro freepass a la felicidad plena y absoluta. La dimensión de lo que sentimos no tiene palabras. Volvimos a correr, a gritar, a girar, a cantar Rock n’ Roll Star que ya empezaba.
Llegamos al campo. Y sonaba Lyla, y coreamos Lyla, y corrimos entre la gente, y fuimos felices, y se me perdió Franco, y la puta madre. Mi celular, mi plata y los Camel en su mochila. Qué estupidez, ¿cómo volvía a casa?, ¿cómo iba a encontrarlo? Ya fue, tenía a Oasis en frente, no podía buscar a Franco (perdoname, vos sabés que sos mi mejor amigo, pero no te tenías que ir de atrás mío).

Miré para atrás por última vez antes de perderme en la multitud y ví que un flaco me miraba. Me miraba la remera. Tenía puesta una remera que me regaló Fabi, con luces, que le ponés un cable que va a un coso con pilas. Me di vuelta y seguí, se puso atrás mío y nos ayudábamos a abrir camino. Avancé dos metros y quedé empapada con el sudor del pueblo. Se me desconectó el cable de la remera y me dio un par de patadas en la panza. Era necesario, ya vas a ver por qué.
Santiago me agarraba de los hombros mientras avanzábamos. Entonces, saqué el cable por abajo de la remera y fue nuestro pase a estar a 5 personas de la valla, justo frente a Noel Gallagher. Sí, obvio que fui dándole electricidad a cada persona que se nos cruzaba. No sé por qué me puse esa remera incómoda para ir a un recital. Ah, cierto que fui para escuchar desde afuera. Gracias a eso llegamos tan adelante y Santiago lo supo apreciar. Me subió a sus hombros hasta el entretiempo, cuando me pidió que lo acompañe atrás porque quería fumar y escuchar tranquilo. Y accedí, total ya había visto casi todo el recital bien de cerca, y desde arriba. Me había sentido como si estuviera sola en el estadio, sola… como si hubieran sido sólo para mí.
No puedo llorar en los recitales, porque entro en shock como si fuera autista y no hago evidente la emoción. Pero cuando fuimos para atrás y salió Noel con Don’t Look Back in Anger no pude evitar dejar salir algunas lágrimas.
Increíble. Me quedé sin palabras. 20 temas que parecían 15 minutos de recital. Y, algo tan simple como una banda, el poder que tiene en mi cabeza… En las 40.000 cabezas del estadio. Es alucinante.
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Y
y

Sí… perfecto, pero todavía tenía que buscar a Franco. Como él tenía mi celular, no podía llamarlo, así que le pedí un celular a una mina para mandarle un mensaje a mí celular. Sólo por si de casualidad lo sacaba y leía, porque estaba en vibrador. “Te espero en Coto. Melina”, todavía lo tengo guardado y, es más, no lo borro nunca más. Santiago me acompañó a Coto, sin una zapatilla que había perdido en el campo. Me tocan la espalda, me doy vuelta: Franco. “¡Boludaaaaa!”. ¡Sssssssssssssssssssí! Vamos a tomar algo, volvamos a casa. 5 de la mañana y llegamos. Las mejores 12 horas de mi vida, pero a las 7 tenía prueba de Geografía y después de Matemática. Tomamos café con muffins de chocolate, Fran se durmió. Abrí la carpeta… estudiar, estudiar… y no sé en qué momento me dormí arriba del mapa de Europa. Me desperté a las 11, acompañé a Fran hasta la vereda. Hoy es martes y acá estoy… escuchando Slide Away, feliz. Lo importante es estar donde hay vida.

marzo 04, 2009

Nice dream

Hoy la realidad es un fiasco. Ser quién la guía y eterniza… no querés saber lo mal que se siente. Él y yo, en el centro, somos eso y no da para más. Desde nuestro uso de razón y a lo más profundo de la materia, y al espacio vacío donde una vez hubo inocencia.
Mamá no lo entiende. Y habla de su perfecto imperfecto entorno, unido y no peor que lo habitual. No nos sorprende. Papá siempre en su camino lleno de piedras, en el viejo Taunus jugando al juego de la vida. No recuerdo si una vez fuimos prioridad.
No funcionaron. Ella ingenua y débil. Él… Violento, egoísta. Él metido en su cabeza y ella desgastada. Nosotros: en el límite. Desarmaron y volvieron a armar, y van cada uno en sus propios rieles. ¡Y qué lindos son nuestros dos medio hermanos! Si de papá nunca fuimos lo primero, el cielo sabe en qué lugar estamos ahora. Y mamá… Para ella sí lo somos, y también un dolor de cabeza, o miles.
Ya quisieramos ser sólo el olvido. Somos... un pasado. Prófugos en el presente. Somos el problema, y de los más jodidos, aunque les duela no más que a nosotros. Cuando no somos el conflicto, él es por nosotros. Un conflicto que nunca parece irse, que se resguarda en mi casa. Mi casa que no es tan mía, dónde sólo siguen y seguimos contando porque… un tiempo más y nos vamos, los dos. Y la casa de papá. Bueno, para variar. Vemos televisión y escuchamos la radio. Cuando hay, tomamos sol. Comemos algo y hablamos estupideces. Sí, ¿no?, la casa de un amigo.
Por algo estamos acá, programados para “ser parte de”, casi como un instinto. ¿Dónde pertenecemos? Si no es “dónde” sino “cuándo”. Y no al pasado ni presente, y mucho menos su futuro. Estamos fuera de espacio y, también fuera de tiempo.
Nos limitamos a estar… solos: mi hermano y yo. Y estamos juntos.



If you think
that you're strong
enough...
If you think
you belong
enough.

marzo 01, 2009

Lights on.

Gotas caen de su pelo al piso y sus cartas, discos, libros y revistas. El vestido sobre la cama destendida y la ventana empañada, entreabierta.
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Verano... Febrero que siempre trae agua. Y le encanta, sí le encanta febrero y la lluvia. Apenas entiendo por qué. Gotas caen incansables, tan puras que alivian e inspiran. ¿Y no vuelve el sol más intenso?

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Piensa escribirle a lo mismo una vez más... O no.
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Lights off.

enero 11, 2009

Desalineada y tus palabras, y eso que me hipnotiza. El eco de tu voz hoy no abraza mi estación. Y fuera de mí busco una salida. Tan lejos, y de vos tan cerca, y estoy tan ciega que ya di mil vueltas a lo mismo.
Cuando el sol quiebre las calles y acá no reste mucho más… No cantes imposibles, debe haber otra manera. No declines, si no saben cómo nos miramos, y aunque aún me sienta vana hoy ya sé lo que querés. Y si el sol quebrara las calles, cuando estés en mi camino… No voltees para ver porque atrás nunca hay destino, no camines lo que fue porque te quiero conmigo.
Tras las runas y los signos van perdidos, aprender a caminar no basta. Ambos solos en la plaza que nos vio crecer… lejos. Regalamos mil recuerdos que olvidó qué importa quién, si dentro de ese laberinto nadie más quiso saber de libertad. Pero existe un mundo inmenso que te enseña a creer... cerca.
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Ahí es dónde, ahora es cuándo. Quiero salir y gritarte que conmigo son tus días.

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